No me gusta la navidad, navidad TDAH

No tengo constancia de que el “odio” hacia la Navidad tenga algún tipo de relación con el TDAH, aunque, tras ya muchos años de vivencias podría hacer un breve listado de situaciones que sufrimos especialmente todos aquellos/as que padecemos el trastorno.

Trataré de recogerlas y enumerarlas en una breve lista, de manera que una vez que ya están subidas a la red y no las pueda extraviar (algo que claramente sucedería si las tuviese anotadas en un papel) trataré de ampliarlas año a año. O incluso si veo que consigo juntar más hacer varios posts consecutivos durante estas duras fechas.

1.- Cenas y comidas interminables en las que no está bien visto que te levantes de la mesa.

No es un día normal y claro está, eso también se ve en el menú: entrantes, primer plato, segundo plato, tercer plato, postre, café … y tú maldices al mundo porque te han sentado en una esquina en la que la abuela te inmoviliza y no te permite levantarte. ¡Qué mal se pasa en estas situaciones!

Consejo: Con la excusa de ayudar a servir y recoger pedid que os cedan uno de los asientos con facilidad a la hora de levantarse, con estos paseos a la cocina podréis mitigar un poco vuestra necesidad de movimiento.

2.- Empachos y malestar al día siguiente.

Desde que tengo uso de razón siempre me empacho con la comida en estas comidas y cenas. Ya mi madre recuerda que era tradición en mi a los 15 minutos de acostarme levantarme a vomitar todo para poder dormir (hablamos que esto se extendió desde los 6 hasta los 16 años de edad aproximadamente).

Consejo: Si te han dejado la silla con vía libre para moverse y has ayudado a llevar las cosas a la mesa aprovecha y coloca el dulce al lado contrario de la mesa para hacer más difícil que llegues hasta él.

3.- Conversaciones cruzadas y la sensación de parecer tonto.

Mucha gente en la mesa y de repente se empiezan a mezclar conversaciones: elecciones, fútbol, estudios, ¿Cómo va el niño/a? … intentas agarrarte con todas tus fuerzas a alguna de ellas, pero, inevitablemente tu atención dividida te juega una mala pasada y no te acabas enterando de ninguna.

Consejo: Saca y propón un tema que domines y dedica la mayor parte del tiempo a soltar tú el rollo, de ese modo será más difícil que te pierdas.

4.- Es imposible ¿Cómo hago para acudir a todos los compromisos?

La gestión y planificación del tiempo no es nuestro fuerte y en estas fechas hay que cumplir y quedar bien con mucha gente. Muchas veces no somos capaces de llegar a las últimas citas y esto le acaba pareciendo mal a alguien.

Consejo: Multialarma en cada cita, utiliza el potencial de las nuevas tecnologías o como mínimo, ponte alarmas cada diez minutos para recordarte que tienes que ir marchándote a la siguiente cita.

5.- Sonreír y poner buena cara

Todos tenemos al típico familiar que no nos cae nada bien y que además, cosas del destino, es de ideología y forma de ser totalmente opuesta a la nuestra. No contento con eso le gusta provocar y parece que todo lo que dice tiene como objetivo sacarnos de nuestras casillas, además, tras cada sentencia que lanza busca nuestra aprobación con un ¿A que sí?. ¡Qué difícil resulta ser políticamente correcto y no estallar! pero la situación así lo requiere.

Consejo: Intenta que te suelte todo su ideario político antes de sentarse a la mesa, con un poco de suerte no hará que te hierva la sangre durante la comida/cena.

 

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