La reunión con la tutora

Después de ya un largo tiempo ocupado con un montón de cosas (que no se diga que los TDAH no somos multitarea) me he sentado un rato delante del ordenador y me apetece contaros una de mis últimas anécdotas.

He estado durante las últimas semanas cambiando muebles en casa y claro, esto se hace al llegar de trabajar a las 10 de la noche y con poca paciencia. Suele pasar que no te das cuenta que te faltan herramientas hasta que justo en ese momento las necesitas. Así que montar y desmontar muebles se convierte cada vez que lo haces en una nueva aventura inolvidable.

A la mañana siguiente de uno de esos muchos días de montar muebles tenía una reunión importante con la tutora de uno de los chicos con los que trabajo. Íbamos a sondear las posibilidades de adaptar la metodología para que este chico también con TDAH tuviese más oportunidades de alcanzar los objetivos que nos habíamos marcado.

Durante la reunión sale el típico tema de las fechas de los exámenes, fechas que normalmente los alumnos/as con TDAH no suelen anotar cuando las dicen en clase, así que la profesora muy gentilmente se ofrece a anotármelas en una hoja para facilitarnos el trabajo. Mira hacia un lado, mira hacia otro y yo me doy cuenta de que no tiene ningún bolígrafo a su alcance.

Dirijo mi mano hacia mi bolsillo y noto un cuerpo cilíndrico, así que exclamo:

No hace falta que busques más, ya te dejo yo un bolígrafo

Meto la mano en el bolsillo, lo cojo, se lo entrego y sigo hablando con ella y me doy cuenta como poco a poco va cambiando su expresión facial hasta quedar con un gesto de sorpresa e incredulidad. Bajo la vista hacia su mano y me doy cuenta que lo que le había dado no era un bolígrafo, sino un destornillador de los que había usado la noche anterior.

dstornillador pala

El ataque de risa fue considerable y ayudó a que de ahí en adelante la reunión fuese más distendida. Y hasta aquí la anécdota de este humilde TDAH

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